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Séptimo mandamiento para el sector eléctrico y energético

Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna. Ese es el Objetivo 7 de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Pero ¿qué significa?, ¿qué tipo de acciones sugiere?, ¿cuáles son las prácticas que evidencian nuestro compromiso como sociedad con este reto global? Aquí voy a compartirles mis reflexiones como líder de una empresa colombiana perteneciente al sector eléctrico y energético, que existe para “Generar valor con la mejor energía”. Una promesa, una apuesta y un gran compromiso con el futuro.

En esta época en la que las compañías acaban de presentar los informes de sostenibilidad 2023 a sus asambleas de accionistas, socios, inversionistas, entes de control, clientes, colaboradores, proveedores, comunidades y demás grupos de interesados, resulta oportuno reflexionar sobre este tema, pues la energía es un recurso indispensable para el desarrollo de sectores como agricultura, alimentos, comunicaciones, educación, tecnología, infraestructura, salud y transporte, entre otros.

Cifras que nos cuentan cómo estamos y hacia dónde vamos

Sin embargo, la velocidad no es la deseada y hay datos que lo confirman, de acuerdo con las cifras entregadas por Naciones Unidas – Energía al cierre de 2023:

  • Cerca de 660 millones de personas continuarán sin acceso a la energía eléctrica.
  • 2.000 millones de personas seguirán dependiendo de combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar en 2030.
  • 675 millones de personas, principalmente en los países menos adelantados (PMA) y el África subsahariana, siguen sin conectarse a tendidos eléctricos.
  • Las energías renovables representan casi el 30 % del consumo de energía en el sector de la electricidad, pero aún hay problemas en los sectores de la calefacción y el transporte.
  • Los países en desarrollo reportan un crecimiento anual de 9,6 % en la adopción de energías renovables, pero los flujos financieros internacionales han disminuido.
  • El consumo de energía representa alrededor del 60 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y se convierte en la principal causa del cambio climático.
  • La tasa mundial de acceso a la energía eléctrica aumentó del 87 % en 2015 al 91 % en 2021. Aun así, para garantizar el acceso universal a electricidad asequible en 2030, hay que invertir en fuentes de energía limpia, como la solar, la eólica y la termal.
  • Ampliar la infraestructura y mejorar la tecnología para suministrar energía limpia, son objetivos que impactarán nos solo el desarrollo sino el medio ambiente.

La importancia del ODS 7

Aunque el acceso a la electricidad ha mejorado, la eficiencia energética aumenta y las energías renovables avanzan, la demanda también crece a pasos agigantados. Por lo tanto, tenemos dos prioridades mundiales en esta materia: desarrollar combustibles y tecnologías limpias y seguras, y tener un suministro estable de electricidad.

Por esta razón, de cara al año 2030, el llamado global a la acción es claro y con sentido de urgencia: acelerar la electrificación, aumentar las inversiones en energía renovable, mejorar la eficiencia energética y desarrollar políticas y marcos regulatorios que faciliten su implementación.

Las metas del ODS 7 son exigentes

Para nadie es un secreto que no contar con electricidad afecta la salud humana y el medioambiente. Así que, de no alcanzar el ODS 7 a 2030, casi un tercio de la población mundial, en su mayoría mujeres y niños, seguirá en riesgo por la contaminación nociva del aire doméstico y la escasez de agua potable.

Aquí les comparto las metas que nos propone el ODS 7 a 2023. Tenemos tan solo seis años para trabajar en ellas de manera concentrada:

  1. Garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos.
  2. Aumentar la participación de energía renovable en la sumatoria de fuentes de generación.
  3. Duplicar la tasa mundial de mejora en eficiencia energética.
  4. Aumentar la cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relacionadas con energía limpia (fuentes renovables, eficiencia energética y tecnologías avanzadas y menos contaminantes de combustibles fósiles) y promover la inversión en infraestructura energética y tecnologías limpias.
  5. Ampliar la infraestructura y mejorar la tecnología para prestar servicios energéticos modernos y sostenibles para todos en los países en desarrollo.

 

Teniendo claras estas metas, tendremos que hacer un esfuerzo conjunto como sociedad en diferentes direcciones:

  • Meterle el acelerador a fondo a la transición hacia un sistema energético asequible, seguro y sostenible, con inversión en energías renovables, implementación de prácticas de eficiencia energética y adopción de tecnologías e infraestructuras de energía limpia.
  • Los inversionistas, por su parte, deberán asumir el compromiso de financiar servicios energéticos sostenibles.
  • Y como personas, es el momento de ahorrar agua y energía, reciclar, practicar la economía circular a pequeña escala, usar movilidad eléctrica, ir en bicicleta, a pie o en transporte público para reducir las emisiones de carbono, y darle así un respiro al planeta.

Como empresarios, nuestra gestión estará orientada a mantener y proteger los ecosistemas; obtener el 100 % de la electricidad que necesitamos de fuentes renovables; cambiar el transporte por las telecomunicaciones; incentivar una movilidad que consuma menos energía y no contamine; promover la economía circular y la adecuada disposición final de residuos. Entre otras prácticas de sostenibilidad que ya comienzan a formar parte de los negocios en diferentes industrias.

Hagamos un seguimiento juicioso a estas acciones, implementemos buenas prácticas en esa dirección y detengámonos a revisar lo que hacemos y qué más podemos incluir dentro de nuestros planes estratégicos de negocios. La sostenibilidad no es una moda, debe ser parte del propósito de cualquier empresa en cualquier lugar del mundo.

En REVI estamos concentrados en dejar una huella humana positiva y un planeta viable para las generaciones por venir. ¿Cuál es el compromiso de tu empresa con el futuro?

Columna 2 Carlos Vieira